Los cambios tributarios que plantea el Gobierno incluyen una modificación de la ley de Ganancias para aliviar el pago de ese impuesto en el caso de los trabajadores autónomos. Estos contribuyentes -son 398.500, según el último informe estadístico del Ministerio de Trabajo- tienen una carga fiscal por Ganancias mucho más elevada que la que pesa sobre los asalariados y, además, tributan a partir de ingresos más bajos.

La propuesta oficial es duplicar la llamada deducción especial, un monto que se resta de los ingresos facturados antes de calcular cuánto deberá pagarse de impuesto. Entonces, como el tributo se calculará sobre una base más baja, el resultado será, lógicamente, un menor monto a tributar. Pero, de todas, formas, la situación no se equiparará con la de los asalariados. Según dio a entender el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, la propuesta actual será un paso dentro de una serie de modificaciones graduales que seguirán reduciendo el diferencial.

La llamada deducción especial equivale, para el ejercicio fiscal 2017, a $ 51.967 anuales, la misma cifra que la denominada ganancia no imponible. El sistema funciona de la siguiente manera: si alguien facturó, por ejemplo, $ 500.000 en un año, antes de aplicarse la alícuota que corresponda de Ganancias, se descuenta de esa suma $ 103.934 (la suma de los dos conceptos, deducción especial y ganancia no imponible). Y así, la alícuota de Ganancias que correspondería se aplicaría sobre $ 396.066. Y si se trata de alguien que puede deducir montos por cónyuge e hijos a cargo, también se descontarán esas sumas antes de calcularse la suma a tributar (el ejemplo corresponde a alguien sin familiares a cargo). Así, con el esquema vigente este año, en ese caso se pagarían $ 98.023 en concepto de Ganancias.

Según el proyecto del Gobierno, como la deducción especial se duplicaría, entonces se descontaría tres veces del monto de $ 51.967 y así, el impuesto se calcularía sobre $ 344.099. Y entonces, el monto a tributar en función de la tabla hoy vigente, sería de $ 79.835, un 18,5% menos que lo que se paga con las condiciones actuales.

En el caso de asalariados, la deducción especial se multiplica, según dispone la ley, por 4,8. Es decir que, del salario anual, descontados ya los aportes a la seguridad social, se restan $ 301.408,6, cuando se suman la deducción especial y la ganancia no imponible. Esa cifra se compara con los $ 155.901 que se deducirían del ingreso del autónomo en caso de prosperar el proyecto oficial. Así, se seguiría manteniendo una brecha entre autónomos y asalariados, pero menor que la actual.

“Estamos en el buen camino”, opinó, al analizar el anuncio Humberto Bertazza, presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires. La entidad que nuclea a los contadores mantiene desde hace tiempo su reclamo de una equiparación, en la situación frente al impuesto a las ganancias, de los autónomos con los asalariados.

Un ejemplo aportado por el Consejo muestra que, para alguien con ingresos de $ 200.000, el impuesto bajaría de $11.252 a $ 3292 por aplicación de la propuesta, siempre considerando el esquema vigente para el ejercicio fiscal 2017. Al ser una facturación menor, el impacto proporcional de la medida propuesta es aún más elevado que en el ejemplo citado anteriormente.

Por lo general, los tributaristas sostienen que, con la capacidad de controles que tiene la AFIP, no hay justificativos para mantener esas diferencias en el trato fiscal que se les da a unos y otros contribuyentes. Bertazza agregó que el desfase es muy grande y que, si bien ahora el cambio está bien orientado, todavía falta para llegar al objetivo pretendido.

Fuente: http://novedadesdeimpuestos.blogspot.com.ar/2017/10/como-sera-el-alivio-de-ganancias-para.html

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